La paliza de mi vida (parte I)

Prefacio.


Confieso que me han paliceado muchas veces, pero nunca como aquella. Aquella fue una pelea importante, hizo un cambio radical en el mapa socio-politico urbano, veran:
A fines de los 80, hasta mediados de los 90, las ahora denominadas “tribus urbanas” eran muy distintas. Canal 13 no se ocupaba de hacer programas especiales sobre ellas, la única manera de conocerlas, era estando en la calle.
Muchas sobreviven en estos tiempos, a duras penas. Metaleros y punks son algunas, pero ahora son apenas una tenue sombra de lo que fueron. Otra “tribu” sobreviviente, son los Skinheads.
Antes, los Skinheads estaban por todos lados. Los lugares donde mas se sentía su presencia eran: Parque Rivadavia, Palermo y plaza Flores. También había una fuerte comparecencia en el centro, la zona entre el obelisco y Florida, pero esa zona era de todos, no solo de ellos. Muchos cruces importantes eran por ahí.
Los skinheads siempre se aseguraban de tener superioridad numérica, es decir, nunca atacaban a grupos mas numerosos que ellos. Supuestamente representaban ciertas ideales de extrema derecha, defendían un extraño sentimiento de superioridad aria (aunque mi ascendencia italo-alemana me hace mucho mas ario que cualquiera de ellos que me haya cruzado). Pero la verdad es que eran nenes de plata aburridos que salían a satisfacer sus propios sentimientos sadistas.
Otro factor a tener en cuenta, era la policía. En aquella época, un policía podía meterte preso por 3 días si tenia ganas. Te podían cagar a trompadas tranquilamente, apretar, afanar, amparados siempre en sus preciados “edictos policiales”. Ellos y los Skinhedas eran de quien uno tenia que cuidarse.
Lo que mas extraño de aquella época, era la total y absoluta ausencia de rollingas y cumbieros...
La frase “apremios ilegales” estaba a la orden del día. Todos los días nos enterábamos que había pasado en tal o cual lado. Los mas importantes salian por tele, estos, generalmente terminaban en muertes.
El caso mas famoso, o el que mas recuerdo, fue el de Walter Bulacio, muerto a palos en la comisaria a cargo del comisario Esposito, que les valio a Patricio Rey y sus redonditos de ricota, la prohibición de tocar en capital. Cientos de recitales se organizaron durante muchos años, buscando justicia por ese y otros casos. Escuchábamos a su madre o a su abuela darnos consejos para esas situaciones mientras cantábamos “A la muerte de Walter la vamos a vengar, a la muerte de Walter la vamos a vengar. Porque a Walter lo mato la federal”. Esto, va a ser una crónica de uno de esos recitales.

8 comentarios:

Eugenia.- dijo...

Oh, las tribus de antes, es algo muy rescatable de mi infancia (Era o no.nata o muy pequeña en esas epocas)

Historias de heroina me gusto mucho, veamos que onda esto.

Saludos man!

Thotila dijo...

Esto paso a mitad de los 90, 96, 97 por ahi, no me acuerdo muy bien.
Si le gusto "Historias de heroina" fijese en "Historia de un abandono", seguro le va a gustar.

Saludos

Viejex dijo...

Esperamos la segunda parte. No demore

Thotila dijo...

Para ir calentando los motores, todavia hoy tengo secuelas de aquella trifulca, pero hubo gente que la paso peor.

Saludos.

mariposa pontiac dijo...

Con permisooooooo... si, historias de un abandono, me gustó mucho.

Yo también canté la de Walter y fui una ricotera de ley.

satisfacer sus propios sentimientos sadistas... Cómo se hará eso ahora? con la play station?. Aborrezco los adolescentes de hoy, no debería, pero sí... qué quiere que le diga?

usted sí que tiene historias eh! y hasta sabe como regalarlas...

suerte que el mundo es redondo y está lleno de ricota y además Patricio es el rey.

abrazos!

Thotila dijo...

Esta vez me engañaste mal...
Reconosco que "Historia de un..." esta pesimamente mal escrita. La estoy trabajando, cuando la termine usted va a ser la primera persona a la que se lo mande.
Los pibes de hoy me dan pena porque entiendo el ahora. Hoy se satisface el sentimiento sadista, y todos los sentimientos con onanismo. El exceso de culos, tetas, gimnasios, cuerpos esculturales es el remedio mas efectivo para cualquier rebelion. Los mejores revolucionarios son los gordos de barba!
Yo tendre historias, pero usted sentimientos y sabe como regalarlos.

Abrazo de oso.

Gari Valenz dijo...

Hace poco que visito el blog, me gusta mucho.
Sus anécdotas son de lo mejor, acabo de leer sus historias de heroína por pura curiosidad que me entro de los coments anteriores, y sin duda son fascinantes, incluso por un momento me hace creer que mi vida ha sido aburrida, (aunque realmente no lo ha sido, o fuckin not!!).
estas historias me dejan muy intrigado.
saludos.

Thotila dijo...

Gracias por los cumplidos estimado, el suyo tampoco esta nada mal.
La verdad es que hasta el hecho mas sencillo y monotono es interesante, si esta mas o menos bien relatado (no me jacto de ser interesante ni de relatar bien, ojo), pero hay algunas cosas atipicas que viendolas ahora, a la distancia, considero que merecen ser contadas.

Saludos internacionales.

(El hecho que un tipo en Mexico lea lo que escribi yo, me parece loquisimo)