Historia de un desencuentro

Lo que tiene de maravilloso es que, a pesar de ser una mujer grande (mi misma edad), sigue viviendo como si tuviera 16. Es activa, graciosa, le gusta hacer piruetas y es sumamente hermosa.
Lo que tiene de increíble, es que a pesar de haber sufrido traumas terribles, sigue viviendo la vida con alegría... cada vez que puede.
La segunda vez que la vi le dije que me gustaba mucho y que quería intentemos algo juntos. Esas son las cosas rescatables de las relaciones a esta edad; uno puede andar sin rodeos idiotas.
-Perdoname que te joda, apenas te conozco pero pareces un tipo inteligente. ¿Sabes como puedo hacer estos tramites?- me dijo por teléfono dos días después de conocernos.
Había caído casi por casualidad en un grupo de amigos. Era conocida de uno de nosotros, recién llegada. Escapada de una relación que degenero en tortuosa dejadez y en obsesión atemorizante. En la ruina y sola, y con el hijo de su adolescencia libertina, se cruzo en mi camino como la figura desvalida, sedienta de cuidado que es el anhelo secreto de mis días.
-Mira, es medio complicado ese tramite- le dije magnificando una dificultad ficticia, -pero yo me tomo la mañana en el laburo y te acompaño si querés.-. Sabia que esa era la finalidad de su llamado, la compañía. El tono de felicidad y alivio de su respuesta termino por confirmarmelo.
Nos encontramos una mañana de jueves, viajamos en subte al centro para unos tramites.
Vagón lleno, mundo de oportunidades. Mientras subía gente casi hasta el tope de capacidad, ella y yo charlábamos. Miraba la sonrisa en sus palabras, veía la alegría en el brillo de sus ojos. Sus pequeñas manos, desacostumbradas al viaje en subte se posaban aquí y allá buscando equilibrio. Entonces, como la cosa mas natural de mundo, la abrace y la apreté contra mi cuerpo, ella dejo de hablar y se dejo atrapar en el abrazo mas consustancial del mundo. Le acaricie el pelo desde el nacimiento de la frente hasta la nuca mientras ella, con la cabeza en mi pecho, oía los latidos de mi corazón, que empezaban a decir su nombre.
Los organismos del estado tienen horarios por demás extraños. Suerte para mi esta vez, porque gracias a ello pasamos otro rato charlando.
Dicen que las mujeres hablan hasta por los codos y en muchos casos es cierto, para ella ese dicho se queda corto. Ella habla por los codos, los hombros, los nudillos, las rodillas y por cada articulación que a usted se le ocurra, pero oírla es un placer. Es una de esas personas que terminan comprando con dinamismo y ventura al interlocutor mas amargado.
Yo esperaba un espacio de tiempo para proferir mi declaración mientras miraba su rostro iluminado, entonces, con toda simpleza, derrumbo mi mundo de fantasía en una sola oración. -Pero te cuento un secreto: ahora tengo un amorcito-. Mi castillo de naipes se derrumbo. Sin poder pensar, sin poder evitar que la tristeza se reflejara en mi mirada dije -Me rompes el corazón-. Llena de sorpresa, extrañada, me pregunto porque lo decía. Le dije que había una sola razón por que yo decía eso, porque era verdad. -Noo... ¡como me equivoque!- se dijo mientras la abandonaba la alegría.
Mas de un año antes de conocerme había conocido a un amigo mio. aquel que días antes la había llevado a aquella reunión donde hacia pocos días la había visto por primera vez. En aquel entonces ella estaba en pareja y los problemas que llevarían a la angustiosa separación ya habían florecido y en cualquier momento darían frutos. Se separó y se fue apenas con lo puesto. Volvió luego de haber cumplido con sus lamentos y siguió con su vida como la mujer fuerte que es.
Hacia mucho que era su amiga y no tenía idea que a el le gustaba. A pesar de tener poco en común, muy poco para ser para pareja, acepto empezar a relacionarse mas intimamente con el dos días antes ir a hacer los trámites conmigo. Por otro lado, yo había hablado con el sobre ella. Fui claro al preguntarle si había algo entre ellos dos, y el fue claro al decirme que no. No creo que haya mentido adrede, creo que no tenia esperanzas de estar con ella. El asunto es que ella reconció un error al salir con el.
-Si fuera cualquier otra persona yo pelearia por vos, pero me dejas totalmente en off-side- le dije, ella repitió “¡Como me equivoque!”
Los tramites se alargaron, nos enteramos que habría que volver 2 o 3 veces mas, entonces le dije, -Ahora sabes como tenes que hacer, yo no te puedo acompañar mas ¿entendés?, estas viendo a alguien y no es correcto que te acompañe yo.-. A ella no le gusto mi decisión.
Nunca hablé del tema con el. Ella aparecía en nuestras reuniones cada tanto, pero extrañamente siempre siguió siendo “la amiga” de fulano.
A medida que la fuimos conociendo, los demás empezaron a burlarse de ella a sus espaldas, de su manera de ser, su “apendejamiento”, su escaces de medios adquisitivos e intelectuales. Yo oía esto y veía a mi amigo como un cobarde por no defenderla. A pesar que no se portaban como pareja, al cao de dos semanas los note distanciados. Un día, casi sin pensar, la llame por teléfono.
Habían resultado incompatibles. Si me lo hubieran consultado antes yo se los hubiera dicho gustoso, se notaba la incompatibilidad. Le dije que yo todavía quería algo con ella, entonces su voz se quebró. La impotencia que se siente cuando alguien se quiebra por teléfono es terrible. A pesar de estar comunicado uno esta irremediablemente lejos de la persona, es algo muy penoso.
Desde que se había separado había estado buscando el nuevo amor en varios lugares equivocados. Había recaído en antiguos vicios y había descuidado a su hijo, cosas de las que estaba avergonzada. Me dijo que necesitaba un tiempo para pensarlo, para limpiarse y para procurar el bienestar de su vástago. Le dije que la entendía perfectamente y que cualquier cosa que necesite o cualquiera sea la decisión que tome, yo iba a estar para ella, y así lo hice.
Durante meses nos vimos, no como amigos, no como pareja, como algo intermedio. Como do personas que se necesitan, necesitan del afecto mutuo pero algo impide seguir adelante. Nos abrazamos y nos besamos incontable cantidad de veces. Nos veíamos y automáticamente abríamos los brazos, nos llenábamos de besos la cara, los cachetes, la nariz, la frente, los labios. Nos quedábamos largo rato en esa pose, acariciándonos mientras nos decíamos que nos queríamos. Yo sentía que su corazón estaba conmigo. Pensaba que el sufrimiento de amores pasados la acechaba y necesitaba la prueba definitiva del amor venidero. Y esa prueba era la espera, algo que jamas habían hecho por ella y que yo gustoso estaba haciendo ahora.
Fue en enero cuando todo termino.
En diciembre me llamo desesperada, su madre entro en crisis y la llevo al sur, adonde tienen familia. Para fines de mes la madre aparentemente se habría repuesto y ella estaba volviendo. Se le notaba el agotamiento físico de cargar con los problemas de la familia, la madre, el hermano, el hijo, el ex. Estaba agobiada. Decidí llevarla de vacaciones en Febrero, solamente, ella, su hijo y yo (le caigo bien al mocoso, afortunadamente)
Le chupe las medias a mi tío y le pedí prestado el departamento de la costa para Febrero. No lo veo casi nunca al tipo pero me lo dio igual. Es buen tío dentro de todo.
Un día, cerca de mi cumpleaños, sin previo aviso me llega un mensaje de texto de ella “VENI ESTA NOCHE AL BAR XXXXXX QUE TOCA MI NOVIO”...
¿Me lo había imaginado todo?, el afecto, los besos, los “te quiero mucho”, ¿fue todo un sueño? ¿que había pasado?. La llame enseguida.
-¿Como que toca “Tu novio?, ¿que paso con “nosotros”?, ¿que paso con el “Necesito tiempo para pensar”?- le pregunte haciendo mi mejor esfuerzo por evitar un tono de reproche. Pero la pelea estaba perdida desde el vamos y yo no lo sabia.
Forjado en aquel primer desencuentro quedo mi destino.
Habiendo abandonado mis planes de estas vacaciones, heme aquí, otra vez de nuevo.

10 comentarios:

Viejex dijo...

De la que te salvaste, hermano! No sabes la suerte que tuviste.

Thotila dijo...

JA JA JA, que hijo de puta. Es buena mina che!.

Eugenia.- dijo...

Y... La gente nunca deja de sorprendernos.

Thotila dijo...

Estaria bueno que aunque sea una sola vez, nos sorprenda para bien. Por lo menos, si se tomo el trabajo de poner la pava, que deje tomar unos mates. Digo nomas.

Saludos

Maria Eugenia dijo...

tema inagotable si los hay!



no hay manuales de instrucciones para entender a las mujeres mi querido, lamento comunicaros...


salú!

Thotila dijo...

Para todas no, si hay para algunas, pero las mujeres con manual no me despiertan nada.

siempre es un gusto tenerla por aca.

MI REVISTA dijo...

Qué sorpresas da la vida y damos las personas. Saludos

Thotila dijo...

"Sorpresa sorpresa, te encontraste una traviesa" decia la cancion, je. En fin.

Saludos, "su" revista

Zeithgeist dijo...

joder, y no le pusiste una cabeza de caballo cortada entre las sabanas al menos?

Thotila dijo...

que mas hubiera querido yo, que algo de acceso a sus sabanas?

Saludos